COMERCIO EXTERIOR
El comercio exterior es el intercambio de bienes o servicios existente
entre dos o más naciones con el propósito de que cada uno pueda satisfacer sus
necesidades de mercado tanto internas como externas. Está regulado por normas,
tratados, acuerdos, y convenios internacionales entre los países para
simplificar sus procesos y busca cubrir la demanda interna que no pueda ser
atendida por la producción nacional.
VENTAJAS
- Impulso del bienestar económico y social
- Estabilidad de los precios
- Disminución de la tasa de desempleo
- Aumento de la productividad y competitividad
- Menor riesgo de pérdidas económicas
- A través del comercio, los mercados se expanden, aumenta la
especialización y mejoran las economías de escala.
- La producción, la renta y el empleo de un país se ven impulsados
por su actividad exportadora.
- El consumo se incrementa a consecuencia de las transacciones internacionales.
- El comercio acentúa la competencia en los diferentes mercados, lo cual obliga a las empresas de cada país a reducir costes y precios y a modificar sus funciones de producción para incorporar nuevas tecnologías que afecten positivamente a sus costes y calidades.
DESVENTAJAS
- El
comercio internacional no beneficia por igual a todos los países
- Las
ventajas comparativas son cambiantes y generan difíciles procesos de
ajuste
- La importancia creciente del comercio internacional de servicios hace aparecer nuevos problemas.
IMPACTO
El
Comercio Exterior forma parte como una pieza fundamental de la Estabilidad
Financiera, teniendo por un lado el ingreso de dinero al país mediante la
Exportación de Productos, lo que genera no solo una importante operación
comercial por parte de la Compañía Exportadora, sino también mediante el pago
de Impuestos de Exportación, siendo estos fijados mediante leyes y normativas
que retienen un porcentaje aplicado al monto total de la transacción.
EFECTOS
El Comercio Internacional generará ventajas globales
- aunque no iguales para todos los países intervinientes, el comercio
totalmente libre podría inducir ciertos problemas a algunos de ellos.
En
los últimos años, la economía internacional ha sufrido cambios importantes de
los que México no ha podido mantenerse ausente, dado su alto grado de inserción
en la economía mundial por un lado, y a la importante cercanía al principal
motor de esta en los últimos tiempos, los Estados Unidos por otro. Desde que
entró en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá
(TLCAN), el 1 de enero de 1994, México se transformó en un destino atractivo de
inversiones extranjeras para muchas empresas transnacionales y enfocó un modelo
de desarrollo orientado al exterior. Posteriormente, como parte de una política
comercial con un claro objetivo liberalizador, el país suscribió nuevos
acuerdos comerciales con otras naciones de la región en Centroamérica y América
del Sur, así como también con la Unión Europea, Israel, la Asociación Europea
de Libre Comercio y últimamente con Japón.
Después de diez años de la aplicación de una
política comercial con un claro objetivo aperturista y liberalizador, cuyos
ejes centrales han sido: aumentar el comercio exterior y la atracción de
inversión extranjera directa como elementos dinamizadores del crecimiento
económico, es el momento de hacer una evaluación del proceso.
El comercio exterior, que tradicionalmente ha sido
el motor del crecimiento en muchas economías, también lo ha sido para México,
que actualmente es considerada como una de las economías con mayor apertura.
En nuestro país, el
comercio exterior representa un instrumento primordial para lograr el
crecimiento económico. Es por lo anterior que la desgravación ha llegado cerca
del techo y aun así se analizan la firma de nuevos tratados comerciales con
países como Brasil y Corea del Sur.
Una alternativa sería
la ampliación de aquella oferta exportable basada en el conocimiento y en la
agregación de valor, es decir en el crecimiento endógeno atribuido a las
empresas locales y enfocadas al comercio exterior, especialmente a las pequeñas
y medianas empresas, actores claves en una estrategia de desarrollo productivo
que pondere la existencia de redes nacionales entre empresas y entre sectores.